Propietario: José Pablo Martin
Enólogo jefe: José Pablo Martin
Página web: jpmartin.cl
Contacto comercial: josepablo@jpmartin.cl
Historia
Vinos JP Martin es el proyecto personal del enólogo José Pablo Martin, quien, tras más de dos décadas y media elaborando vinos en el sur, centro y especialmente en el norte de Chile, decidió iniciar un camino propio, saliendo al mercado con gran éxito en 2022 con sus primeras etiquetas de la cosecha 2021. Sus vinos provienen de valles nortinos de carácter único: el Valle del Huasco, en Atacama, y el Valle del Limarí, en Coquimbo.
Concebidos como un tributo a la historia geológica y vitivinícola del llamado Norte Verde, cada vino es testimonio de un terroir extremo y una invitación a descubrir un paisaje especial, donde el desierto se encuentra con el mar, en un clima desértico frío.
Viñedos
Valle del Huasco, Buena Esperanza
Ubicado en la Región de Atacama, a 690 kilómetros al norte de Santiago y a solo 36 kilómetros en línea recta del océano Pacífico, este viñedo fue plantado entre 2017 y 2018 sobre la terraza n.º 3 de origen aluvial, en la meseta sur del río Huasco, a una altitud aproximada de 375 m s. n. m., sobre suelos calcáreos que confieren a los vinos una marcada estructura mineral. Aquí prosperan Pinot Noir (clones 777 y 115), Chardonnay (clon 548) y Garnacha (clon 435), todas adaptadas con notable éxito a las condiciones desérticas del valle. El manejo preciso de estas cepas permite capturar el delicado equilibrio entre el rigor del clima y el carácter varietal, dando lugar a vinos frescos, tensos y precisos. En 2024, nuevas plantaciones consolidan la exploración de este territorio extremo.
Valle del Limarí
A 400 kilómetros al norte de Santiago, en la Región de Coquimbo, JP Martin cultiva sus viñedos en dos sectores clave: El Encanto y Quebrada Seca, ambos sobre terrazas aluviales del río Limarí y bajo la influencia constante del océano.
El Encanto
A 30 kilómetros del mar y a 247 m s. n. m., combina suelos de gravas calcáreas con un clima mediterráneo semiárido, creando condiciones ideales para el Syrah, que aquí desarrolla estructura refinada, matices especiados y textura sedosa.
Quebrada Seca
A 27 kilómetros del océano y a 261 m s. n. m., presenta suelos calcáreos con presencia de arcillas que aportan una buena retención hídrica, favoreciendo la maduración precisa de Carménère y Pedro Jiménez. Estas variedades expresan con fidelidad la mineralidad y profundidad del terroir, destacando por su frescura natural y equilibrio estructural.