Una nariz muy expresiva despliega notas herbáceas, tabaco húmedo, hoja de tomate e higo. En boca combina una acidez vibrante y una extraordinaria frescura con una notable concentración e intensidad, sin resultar pesado en ningún momento y con una gran facilidad de beber. Los matices salinos, de yodo y sanguíneos conducen a un final largo, preciso y refinado. Un excelente equilibrio entre el carácter sabroso, un sutil dulzor y las notas de tabaco. Un verdadero referente del Cabernet Franc chileno.