Una nariz seductora, con notas herbales y matices sanguinos que aportan complejidad. El paladar es amplio y envolvente, con taninos de textura calcárea y ligeramente polvorientos, con excelente agarre y perfectamente integrados. El carácter herbal también aparece en boca, sostenido por una acidez brillante y fresca, junto con notas de eucalipto, tomillo y regaliz. Largo, equilibrado y vibrante, es un vino joven que evolucionará magníficamente durante los próximos cinco a ocho años.